LA ELABORACIÓN DE BALDOSAS Y LADRILLOS: LADRILLERÍA

Exposición permanente

La ladrillería fabrica aquellas piezas destinadas a cumplir funciones auxiliares en la construcción: ladrillos, tejas, baldosas de diferentes tamaños y formas... Se trata de productos toscos, austeros y sencillos. Las piezas son elaboradas con el objetivo de que puedan aguantar, sostener y soportar, es decir, están concebidas en manera de potenciar su resistencia y tolerancia, de forma que puedan hacer frente a las inclemencias del tiempo, a las patadas de los animales y al exceso de peso que en muchas ocasiones deberán soportar.

Las baldosas y ladrillos se elaboran a mano siguiendo un proceso idéntico en todos los casos y en el que sólo cambia el molde de madera que dará forma final a cada pieza. Las baldosas así producidas se caracterizan por sus formas cuadradas y rectangulares de grosores diversos, y por no tener ningún tipo de decoración. En definitiva, podríamos decir que algunas de estas piezas, aunque se elaboran según procesos propios de la alfarería, por sus dimensiones, su grosor y su peso se encuentran mucho más cerca de la piedra que de la cerámica.