Claudi Casanovas. Pedrets & All shall be well

Exposición virtual

 

 

 

Claudi Casanovas

Claudi Casanovas Sarsanedas nace en 1956 en Barcelona, es nieto del escultor Enric Casanovas y del lacador Ramon Sarsanedas. En 1959 su familia se traslada a Olot. Se inicia en la cerámica en el taller del capuchino Marià Oliveras y en la Escola Municipal de Belles Arts de Olot. Continúa la formación en los talleres Joan Carrillo y el de Jaume Toldrà y Kim Montsalvatge. En 1976 participa en la creación de la Cooperativa Coure, en Olot, grupo que organizó, entre otras actividades “Estiu Japó 86”. Desde entonces, con la ayuda inicial de una beca de la Generalitat, mantiene una relación profesional con el ceramista japonés Rioji Koie. En 1988 realiza la primera exposición en la Galerie Besson de Londres, actividad que es prolongará de forma bienal hasta 2011. En 1992 obtiene el Gran Premio del Concurso Internacional de Cerámica de Mino (Japón), el más prestigioso galardón que puede obtener un ceramista. En 2004 realiza por encargo del Ayuntamiento de Olot, el Monumento "Als Vençuts". Memorial a las víctimas del franquismo. En 2012, expone en la Fundació Valvi de Girona, "La Calma" una serie de grandes aguafuertes. Tiene piezas en colecciones de numerosos museos de arte de todo el mundo, entre ellos el Hermitage Museum de San Petersburgo o el Victoria & Albert Museum de Londres, entre muchos otros, y ha expuesto su obra a nivel internacional en las galerías y museos de más prestigio.

Currículum artístico (pdf).

 

Jardí de la Lluna Plena

Tener delante las cerámicas de Claudi Casanovas no es un hecho habitual, y menos cuando son de las dimensiones del Jardín de la Luna llena: unas piezas de grandes proporciones, que aprecian la inmovilidad y que tienden a sedimentar como un desprendimiento geológico allá donde les place. Claudi Casanovas las tiene en el patio exterior de su casa, en Riudaura, donde forman verdaderamente un jardín de cuerpos vivientes que, como a él le gusta decir, “hacen posibles las caricias”. En la Navidad de hace dos años, me hizo llegar la fotografía de una de estas Lunas oscuras, tomando el sol en la era, y se distinguía la cola de una lagartija de un verde fluorescente serpenteando entre dos orificios. Sus cerámicas habían encontrado al fin y al cabo el inquilino perfecto, uno que conocía cada una de las vías de escapatoria que ofrecen aun cuando adoptan formas tan llenas y duras, pero también la hospitalidad inaudita con que se dejan habitar, porque están hechas para la intemperie, para someterse al calor y al frío, para soportarlo todo, incluso la soledad.

El Jardí de la Lluna plena lo forman una veintena de piezas de gran formato -pero no tanto como para perder una medida propicia al tacto- que aluden al ciclo de las fases lunares. Es una composición que surge de manera natural de trabajos anteriores que culminaron con las Calladas y las Pomonas, con aquella plenitud palpitante, y de dos actitudes complementarias a la hora de atacar la superficie: por medio de una paciente labor de pulimiento hasta conseguir un brillo satinado, como en la serie de la Lluna nova, o, al contrario, forzando el accidente para obtener el tipo de costra porosa y más bien tosca que prevalece en las piezas del Quart creixent. Su densidad totémica y reflexiva ya invitaba a ponerlas de lado, para que se hicieran compañía, pero el precedente más claro sería el jardín imaginario con el que, a la manera de los jardincillos de salón que habían concebido Artigas, Dufy y Rubió y Tudurí en 1927 (unas maquetas en miniatura de vergeles deliciosos), Casanovas planteó en 2013 una reunión de piezas que entre ellas se energizaran, como una playa de cantos rodados.

A la exposición del Terracotta Museu llegan una decena de estas Lunas de jardín que evocan la negritud de les vírgenes halladas (“nigra sum, sed formosa”), un negro de basalto, duro como un cráneo pensante, de una brillantez secreta que las entronca con las piedras mágicas. Las grietas y cavidades a través de las cuales respiran, porque son formas engendradas por el fuego, les infunden este tacto suave y a la vez brutal que remite a un origen mitológico, como el que Roger Caillois presumía para el cuarzo, el jaspe, el ágata o la obsidiana, de la cual afirmaba que alcanzaba una transparencia tal que con ella se hacían espejos, aunque “más que la imagen de los seres y de las cosas, reflejan su sombra”. Claudi Casanovas también es propenso a escuchar a la piedra, de la misma manera que dicen que Miró se pegaba a los árboles para oírlos. Sus piezas hablan, de hecho, a través del relieve, de su erosión, de sus huellas fósiles de pura materia que contienen un lenguaje cifrado sobre la noche, y el paso del tiempo, y la fragilidad, y la firmeza.

Eva Vàzquez

 

Pedrets


Junio está en las postrimerías, los días se alargan.
Al atardecer los campos guadañados huelen calientes de hierba y de cosecha.
Pasados la plaza de la iglesia y el puente del arroyo, enfilamos pista arriba.
Poco a poco nos acostumbramos, haciendo pasos más y más cortos,
a la creciente negrura que nos rodea...

Frente a frente, en la otra orilla, se nos aparecen Les Pedres Dretes.
Algunas se agrupan de tres en tres, otras quedan aisladas.
No se ve la mano del hombre y sin embargo parece ordenado.
Muy cerca, al inicio, dos parejas: Orbes y Gotes.
Siguen las dos grabadas: Pedret. La solitaria: la Verge.
Las dos blancas curvas y grandes: Coral·lines.
La tríada más centrada: les Tosses...

El claro es un claustro; la encina, un ábside; la Luna, un rosetón.
El dentro es el fuera. El centro es el reflejo. La Luz, el Negro.
Los alados abren ojos en las manos, en los brazos, en los pies, en las piernas.
En el cielo, se abre completa la Luna en su pleno...

Junio está en las postrimerías, los días se alargan.


Fragmentos de la introducción del libro
Claudi Casanovas Ceràmiques 1975-2015



 

All shall be well...

Esta serie se expuso por primera vez en esta muestra del Terracotta Museu. La obra completa son noventa piezas blancas de porcelana que están abiertas por una cara mostrando el vacío interno. Llevan por título una de las citas más célebres de la escritora inglesa Juliana de Norwich, All shall be well, and all shall be well, and all manner of thing shall be well (Todo irá bien, y todo irá bien, y todas las cosas irán bien).


Todo templo tiene su cántico, callado.
Noventa veces nueve
ininterrumpido en la repetición, infinito en la variación.

Juliana, Juliana, Juliana
morías por revivir
y decírnoslo, llevárnoslo.

All shall be well, All shall be wel, All shall be well.
Todo, Todo, Todo
Todo acaba bien.

Quien se cree cumplido, que se vea vacío y abierto.
Quien se cree único, que se vea herido como todos.
Quien se cree vivo, que se vea vacío, blanco, callado y muerto.

Vacío, blanco, callado,
frágil como todos, como todas, como Todo.
Todo templo tiene su cántico, callado.


Claudi Casanovas
Riudaura. Junio de 2019

 

Als vençuts

En 2003 la Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Olot invitó a Claudio Casanovas a participar en un concurso para levantar un monumento en memoria a los republicanos muertos durante la Guerra Civil. Una vez elegido su proyecto, en 2004 se empezó a construir la pieza “Als vençuts” en el taller que el artista tiene en Riudaura. Esta magna abre fue inaugurada en 2006 en la banda de la antigua estación que está al lado del puente de Sant Roc, en el Camí de la Teuleria. En la exposición se reunió una selección de fotografías que muestran su proceso de creación, cocción e instalación.


El bloc de gres del memorial Als vençuts. Riudaura, 2004.
Treballs al taller. Riudaura, 2004.
Fornada de la peça. Riudaura, 2004.
Fornada de la peça. Riudaura, 2004.
Instal·lació i tancament del monument. Olot, 2006.
Instal·lació i tancament del monument. Olot, 2006.
El bloc del memorial Als vençuts, a l'interior del cub de formigó. Olot, 2006.
Vistes generals del monument ja instal·lat. Olot, 2006.

 

Exposición

 

 

Catálogo

La publicación sobre la exposición de Claudi Casanovas es el quinto volumen de la colección Catàlegs del Terracotta Museu. Se trata de una línea editorial pensada para acompañar y completar las muestras temporales de larga duración instaladas en la Sala d’Exposicions Temporals.

Al igual que el resto de volúmenes Pedrets & All shall be well permite acompañar la exposición con escritos explicativos y la reproducción de las piezas exhibidas. También se muestran otros aspectos menos conocidos, y no por ello menos importantes, del proceso que rodea la creación de una exposición y que a menudo se dejan de lado, como el propio montaje de la muestra, la instalación final, o la inauguración.

 

Créditos

Producción y organización: Terracotta Museu de Ceràmica
Coordinación: Xavier Rocas
Textos: Eva Vázquez
Fotografías: Jordi Geli, Cece i Terracotta Museu
Imagenes de archivo: Video Sistema / Cece
Diseño gráfico exposición: Glam, Comunicació i Disseny
Diseño catálogo: Pere Álvaro

Agradecimientos

El artista y el Terracotta Museu de Ceràmica quieren expresar su agradecimiento a todos los profesionales que con su buen hacer han procurado por el montaje de la muestra: Fusteria el Passeig, Dafan Pintors, Aula Espai d’estudis, Simbiosi retolació, Palahí Serveis gràfics, Fec so & llum, Gràfiques Trema; y a la Brigada Municipal de la Bisbal d’Empordà por su ayuda incondicional.

 

Resumen de prensa

  • Exposición de Claudi Casanovas. Infoceràmica, 24/06/2019 (enllaç).
  • “Pedrets & All shall be well” de Claudi Casanovas, la nova exposició del Terracotta Museu. Revista del Baix Empordà, 04/07/2019 (enllaç).
  • La terra i el foc creatius. El Punt Avui, 06/07/2019 (enllaç).
  • El Terracotta Museu de la Bisbal mostra ‘Jardí de la Lluna plena’, de Claudi Casanovas. Diari de Girona, 07/07/2019 (enllaç).
  • Claudi Casanovas exposa 'Pedrets and All Shall Be Well' al Terracotta Museu. TV Costa Brava, 09/07/2019 (enllaç).
  • C. Casanovas: “Pedrets & All shall be well”. Revista Bonart nº 187