Agustina Garrigou presenta la exposición «Llengua de sal» en La Peixera del Terracotta

15.07.2026

Este viernes, 17 de julio, a las 19:30 h, la ceramista franco-argentina Agustina Garrigou presenta «Llengua de sal» en el espacio “La Peixera” del Terracotta Museu de Ceràmica de la Bisbal d’Empordà. Una muestra que forma parte del ciclo de exposiciones temporales comisariado por la Associació de Ceramistes de la Bisbal, y que podrá visitarse hasta el domingo 4 de octubre.

Agustina Garrigou (Buenos Aires, 1985) está formada en Diseño Industrial e inició su trayectoria en el mundo de la cerámica en el año 2010. Posteriormente, en 2013 se trasladó a Barcelona, donde reside actualmente, momento en el que decidió dedicarse plenamente a la práctica artística, desarrollando un lenguaje visual propio basado en la experimentación formal.

Desde entonces, la ceramista ha participado en numerosos eventos, como ferias y bienales especializadas, con presencia en galerías y acontecimientos celebrados en ciudades de todo el mundo como Hong Kong, París y Londres. Entre los eventos en los que ha participado destacan la Cluj International Ceramics Biennale (Rumanía), el Salón Anual Internacional de Arte Cerámico de Argentina o la Biennal de Ceràmica d’Esplugues Angelina Alòs. Además, ha realizado exposiciones individuales en Madrid y Barcelona, y en 2019 desarrolló una residencia artística en Guldagergaard, en Dinamarca.

Su trayectoria artística ha estado profundamente influida por su vínculo familiar con la naturaleza y el paisaje, especialmente a través de la figura de su padre, geólogo, que le transmitió una mirada atenta hacia los materiales y los procesos que configuran el territorio.

Las obras surgidas del estudio de Agustina Garrigou se caracterizan por una investigación constante de texturas, colores y formas orgánicas. Inspirándose en estructuras presentes en la naturaleza, como superficies coralinas, formaciones minerales o relieves geológicos, la artista crea piezas que evocan paisajes imaginarios y despiertan nuevas formas de percibir el entorno.

En «Llengua de sal» nos propone una inmersión en un territorio situado entre la realidad y la ficción, un espacio de transición que habita entre la superficie visible y los estratos de la corteza terrestre. La exposición se plantea como una especie de arqueología del futuro y sus piezas conforman un paisaje de geologías futuras, poblado por formas orgánicas y ambiguas, texturas erosionadas y minerales irreconocibles que parecen emerger de un tiempo aún por venir.

La artista imagina vestigios de mundos posibles, creando esculturas que no reproducen la naturaleza, sino que la reinventan y la transforman. Cada pieza invita al espectador a observar con detenimiento, dejarse llevar por la materia y descubrir un paisaje que hasta ahora solo existía en su mente.

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